jueves, 23 de octubre de 2008

La Planificación como paso previo a la elaboración del Presupuesto Público

Debemos tomar en consideración que la planificación debe ser entendida como la fase inicial de un proyecto que comienza con el ideal, sueño u objetivos que la Administración se propone lograr en un tiempo y lugar.

Ahora bien, antes de estudiar los pasos a seguirse para la elaboración de la Planificación propiamente dicha, y de la Planificación Presupuestaria, es necesario recalcar el mandato constitucional y legal de que la sociedad participe en la elaboración y puesta en marcha de esos métodos de programación social.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada en Consulta Popular el día 15 de Diciembre de 1.999, se establece el principio de la Participación Ciudadana en el Artículo 62. “Todos los ciudadanos y ciudadanas tienen el derecho de participar libremente en los asuntos públicos, directamente o por medio de sus representantes elegidos o elegidas.

La participación del pueblo en la formación, ejecución y control de la gestión pública es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo. Es obligación del Estado y deber de la sociedad facilitar la generación de las condiciones más favorables para su práctica.”

Con esta breve exposición se puede justificar el importantísimo rol que tiene la colectividad en su intervención en todo lo que se pueda considerar como asunto público, intervención que no puede ser coartada en ninguna forma por tratarse de un Derecho de rango constitucional, y por tanto, inviolable.

Es la expresión más amplia de lo que en términos griegos se conoce como Gobierno del Pueblo, es decir, Democracia, pues es el pueblo el que directamente, o a través de un mandatario electo por aquél.

Pasando al punto central de la exposición, la Planificación es un mecanismo a través del cual se pueden establecer, mediante un diagnóstico previo, los objetivos que se quieren cumplir, o metas que se quieren lograr para poder satisfacer las necesidades de la sociedad, necesidades que deben ser jerarquizadas para optimizar los resultados.

Para poder elaborar un buen plan, se debe seguir una serie de pasos que, en su orden llevan a la perfecta programación y ejecución de ese proyecto que se quiere establecer, se considera que la mejor forma de la preparación de ese Plan es la siguiente:
- Investigar las necesidades primordiales a fin de obtener el diagnóstico necesario que nos acerque al problema.
- Definir los objetivos que se logran alcanzar para la satisfacción de inquietudes.
- Fijar la imagen objetivo, o poéticamente, ese sueño ideal que se quiere perseguir.
- Establecer el radio de acción en el que se va a ejecutar lo planificado.
- Identificar los medios de acción, así como los medios alternativos que ayudarán a desarrollar lo propuesto.
- Revisión de los objetivos y los medios de acción, para evidenciar la efectiva relación, y verificar su ajuste a la realidad.
- Ejecución y puesta en marcha.
- Control e Inspección de lo que se desarrolla.

No se puede dudar que para poder desarrollar lo planteado en este instrumento de planificación se debe contar con los recursos necesarios, bien sea humano, tecnológicos, económicos, entre otros. Estos recursos económicos se pueden identificar a través de otro instrumento planificador, lo que se conoce como Presupuesto Público, entendido como un instrumento jurídico contable, que permite identificar las fuentes de ingreso económico, y las actuaciones en las que se han gastado esos recursos monetarios.

En virtud de su carácter multidisciplinario, el Presupuesto Público puede ser definido de muchas formas; según el Documento de Tucumán, es el sistema mediante el cual se elabora, aprueba, coordina la ejecución, controla y evalúa la producción pública (Bien o Servicio) de una institución, sector o región, en función de las políticas de desarrollo previstas en los Planes.

Se ratifica lo expuesto a priori, es decir, que el presupuesto es un mecanismo que se realiza en base a una planificación previa, tal y como lo demuestra la premisa del presente ensayo.

Se podría definir desde el ámbito jurídico, como el cuerpo normativo que, aprobado por el órgano legislativo territorial, en los que se identifica los recursos económicos que ingresarán al tesoro público, los recursos que se dispondrán a inversiones, y los que se destinarán a sufragar los gastos necesarios de la Administración Pública.

Es útil la concepción que se tenga del mecanismo desde el punto de vista contable, por eso, utilizando las palabras de Hernández (1981), el Presupuesto Público “es la base para la estructuración de un sistema de contabilidad gubernamental; constituye la base legal para la realización del gasto público. La configuración de las cuentas contables debe ser compatible con las clasificaciones presupuestarias, para lograr la adecuada interrelación entre el proceso fiscal y la contabilidad, para así analizar el comportamiento de ingresos y egresos.”

Esto denota la necesaria inspección financiera, ya que así puede llevarse un excelente estudio sobre la relación que se guarde entre el ingreso y el gasto, entre lo invertido, ganado y perdido, entre lo planificado y lo practicado, siendo de gran importancia la actuación de profesionales en el área contable para la posible determinación de responsabilidad, si se evidenciare la culpabilidad de un funcionario en un hecho de malversación de fondos o desviación de los recursos previstos en el plan.

Otro de los aspectos importantes de señalar, es el denominado Presupuesto Participativo, que tal y como se expreso en el inicio, representa una nueva forma de control sobre el presupuesto público, pues constituye la obligatoriedad de inclusión de los miembros de la sociedad en la elaboración y consecutiva realización, para que se pueda decir que lo que se tiene pensado realizar, cuenta con el apoyo total de la colectividad, pues no quedó aislada del proyecto inicial, sino que por el contrario participó en él.

Las ventajas que brinda este sistema presupuestario popular podrían resumirse en las siguientes:
- Permite que se conozcan las necesidades colectivas de primera fuente, pues es justamente la colectividad la que conoce sus carestías.
- Deja de discutirse en un salón cerrado entre cuatro paredes, para ser llevado a un debate público, donde todos pueden intervenir.
- Admite el estudio de los clasificadores económicos para verificar la relación ingreso – gasto.
- Brinda un mayor control sobre lo ejecutado.
- Ayuda a impedir el despilfarro inescrupuloso del tesoro público.
- Son parte importante en el proceso que se pudiera iniciar por determinación de responsabilidades.
- Hace posible una modificación sustancial en las relaciones de las personas con el Estado y el poder público.
- Evita la configuración de intereses personales entre el Estado con Empresas privadas y públicas, para convertirse en una decisión política verdaderamente popular.
- Se promueve una amplia transparencia en las actuaciones de la Administración.
- Vincula profesionales de todas las ramas que se desenvuelvan en la sociedad.

Es precisamente el modo de mejor vinculación de las políticas públicas con la sociedad, sin embargo, se deben crear mecanismos que acerquen más a la colectividad con esos métodos de participación, pues se sigue manteniendo el esquema de toma de decisiones en el centro, sin tomar mucho en consideración a las periferias.

Lo que se traduce en una violación a los principios rectores de la Administración Pública, pues la participación comprende todos los espacios de las disposiciones que involucren a toda esa colectividad, que a ciencia cierta, es la que padece todos los problemas que en todas partes del mundo se pueden suscitar.

Aunque parezca un poco fuerte, es necesario recordar que los gobernantes no nacieron para ser servidos, nacieron para servir, pues en ellos recae la responsabilidad de satisfacer las necesidades de aquellos que, por mandato popular, representan.

Desiree Sánchez Velasco.